viernes, 11 de septiembre de 2020

EJEMPLOS DE ENSAYOS NS

 

La identidad trans bajo los ojos de las autoridades en la película “Una Mujer Fantástica” por Sebastián Lelio

Una Mujer Fantástica, película chilena del 2017 dirigida por Sebastián Lelio y ganadora del Oscar a mejor película extranjera, trata varios temas de relevancia contemporánea. Marina, una joven mujer transexual quien luego de que su pareja Orlando muere a sus 50 años bajo circunstancias ambiguas, debe luchar contra las autoridades y la familia de su difunta pareja. Más importantemente, es una lucha por mantener su identidad. En este ensayo se buscará exponer que, a lo largo de la película, lo que está en juicio es la identidad de Marina y su rol en una sociedad donde los géneros son mayoritariamente binarios. A continuación, analizaré la identidad de Marina bajo los ojos de las autoridades chilenas, adentrándome específicamente en la cualidad cínica y el castigo social con la cual se trata la identidad trans.

Un tema recurrente en el diálogo construido por Sebastián Lelio y Gonzalo Maza es el cinismo presente al tratar temas tabúes. Los personajes en autoridad se presentan como gente confundida ante la condición de Marina, aun estando en pleno conocimiento de estar frente una persona trans. En otros casos, dan una imagen falsa de completa aceptación y entendimiento. La primera autoridad que analizar serán las eminencias médicas. Tenemos la conversación con el doctor a cargo de Orlando transcrita a continuación:

Doctor: Disculpe, ¿su nombre? Marina: Marina Vidal
Doctor: Ya pero... ¿ése es un apodo? Marina: ¿Perdón?
Doctor: ¿Me podrías acompañar, para hablar... en privado? (Una Mujer Fantástica, 2017)

A primera instancia podemos notar que las autoridades cuestionan a Marina de manera tal que se les permita poner a duda su identidad. Anticipando la respuesta de Marina preguntan por su nombre, cuando en una posición de autoridad fácilmente podrían explicar que para procedimientos legales y médicos se requiere el nombre legal. En cambio, se decide recalcar que su identidad femenina no es válida una vez que Marina ya ha dejado en claro con cual género se identifica. En este sentido, el castigo social es la humillación. La pregunta “¿ése es un apodo?” es de suma importancia. Al decir “apodo” se le está quitando cualquier peso real que exista bajo su identidad femenina. Un apodo no es una identidad, y generalmente hace referencia a algún defecto o cualidad característica de una persona. Si un nombre femenino es su apodo, si se le está atribuyendo feminidad a Marina, pero no como una identidad, si no que como una cualidad. De esta forma, hace sentido que la exmujer de Orlando llame a Marina más adelante una quimera. No vive ni en el mundo femenino, ni masculino bajo los ojos de la sociedad binaria, por lo que vive fuera de la sociedad. Esto se ahonda en el último diálogo. El doctor se lleva a Marina fuera de la pantalla, fuera de los ojos de la audiencia, para hablar en privado. La identidad de Marina tiene tan poca validez social que no puede ser discutida en público, ni siquiera frente a la audiencia.

El segundo caso donde Marina se encuentra frente una eminencia médica es cuando ésta le hace un examen físico. El doctor pregunta “me dijiste que se llamaba Marina, pero ¿cómo la trato?” a lo que la detective responde “trátala como mujer (...) dile su nombre de mujer” (Id). Es importante que el doctor pregunte ¿Cómo la trato? Al hacer ésta pregunta, se pierde una conexión entre la identidad de Marina y su presentación social. Aun sabiendo que Marina es un

nombre femenino y que la persona en frente decide llamarse por ese nombre, el doctor siente la necesidad de preguntar bajo que identidad referirse a ella. Es decir, para el doctor, el reconocimiento de su identidad es parte de un trámite, o de seguir órdenes, y no algo que provenga de la persona en cuestión. No tiene real importancia para efectos profesionales. El doctor si muestra empatía por Marina al hesitar cuando le pide que se descubra la parte de arriba de la ropa, y luego la de abajo, hasta pidiéndole a la detective que abandone la sala. Aun así, en el contexto esto sólo refuerza la poca validez que tiene ante procedimientos profesionales la identidad transexual. Aun viniendo desde la empatía, está implícito que el cuerpo transexual es algo de lo que avergonzarse. Es particularmente relevante cuando el doctor, con culpa, le pide a Marina si puede “levantar la pierna derecha por favor”. Inmediatamente sabemos que esa posición descubrirá el pene de Marina de forma individual, una posición que, bajo el contexto presentado, es de suma vulnerabilidad ante la validación de una identidad tradicional femenina. En este caso, el castigo social es la exposición del cuerpo de Marina.

Otra autoridad relevante es la autoridad legal. Un ejemplo claro del cinismo y el castigo social es la conversación que Marina sostiene con el carabinero en el hospital. Esta se lee a continuación:

Carabinero: ¿Nombre completo?
Marina: Marina
Carabinero: Su cédula de identidad, ¿la tiene? (...)
Carabinero: Mientras que no lo cambie, ese es su nombre legal Marina: ¿Por qué me tiene retenida?Carabinero: Usted no está retenido (Id)

Nuevamente, como con el primer ejemplo de eminencia médica, podemos ver una conversación construida con el fin de poner a duda la identidad de Marina. No se le pregunta por el nombre legal, sino que por el nombre completo. Sabemos que el carabinero hace esta pregunta en plena consciencia de estar frente a una persona transexual ya que, sin ninguna razón aparente, le pide ver la cédula de identidad, como si anticipara su respuesta. La mención de el nombre legal hace alusión directa a la identidad: la sociedad se rige por leyes, tu nombre (o identidad) se rige por leyes, por lo tanto, tu género también. Esta visión se hace más clara cuando Marina pregunta porque la tienen retenida a lo que el carabinero elige responder que no está retenido, recalcando que, para los fines del contexto actual legal, su identidad es masculina y no femenina sin importar con cual se identifique. Aquí se nos presenta el castigo social nuevamente: lo importante para el carabinero no es su nombre legal o su género legal, si no su capacidad de revelarse contra ello. Aun siendo que para propósitos legales se debe usar el nombre masculino de Marina, el carabinero no tiene ninguna obligación profesional de tratar a Marina con pronombres masculinos, pero aun así decide hacerlo. Marina no irrumpe la ley, ni los procedimientos del hospital, al identificarse como mujer, pero aun así el carabinero como autoridad legal, y los doctores como eminencias médicas, se ven en la necesidad personal de corregir y/o cuestionar la identidad de Marina, fuera de sus necesidades como profesionales.

Finalmente, tenemos a la detective a cargo de el caso de Marina. Ella se nos presenta como una conocedora de los temas relacionados a la transexualidad. Ésta dice que lleva “14 años [trabajando] en la brigada de delitos sexuales” y que sabe “muy bien lo que pasa con las personas... perdón... las mujeres como [Marina]” porque ella “lo ha visto todo... todo” (Id). Es importante que la detective diga que sabe muy bien lo que pasa con mujeres como Marina ya que ésta relaciona la identidad transexual a su trabajo: la brigada de delitos sexuales. Hasta cuestiona a Marina preguntándole si Orlando si le pagaba o si la maltrataba. Para ella las relaciones amorosas con personas transexuales pocas veces, o por lo menos, sospechosamente, son relaciones normales “consentidas entre dos adultos” (Id) como Marina expresa. El castigo social en este caso es la invalidación de la relación entre Marina y Orlando. Más importante aún es que la detective se corrija cuando dice personas y no mujeres. No solo parece estar haciéndole un favor a Marina al llamarla mujer, pero que su primer instinto sea llamarla persona expresa que para ella la identidad transexual no está en el espectro normal del género. Que decida corregirse y decir mujer parece más una cortesía que un acto real de validación a su identidad. Esto se expresa más ampliamente en la escena previamente discutida con el doctor cuando la detective la dice “trátala como mujer” (Id). Es importante que la detective, una persona supuestamente experta en el tema, diga trátala como y no es mujer. Se refuerza el sentimiento hablado anteriormente que tratar a los transexuales por su nombre y pronombre elegido es cortesía profesional, o parte de un trabajo, y no una identidad válida.

En conclusión, en la película Una Mujer Fantástica se nos presenta una visión de la identidad transexual particular para las autoridades profesionales. Las autoridades encuentran tanto activamente como pasivamente una oportunidad para cuestionar la identidad de Marina.

En contextos profesionales, son rápidos en invalidar la identidad femenina de Marina como paralegal o rutinaria, aun en casos donde a Marina se le trata con los pronombres adecuados. Además, las autoridades producen, activa y pasivamente, situaciones sociales donde se le castiga la identidad a Marina en los aspectos de sus relaciones amorosas, su físico y el rechazo a su nombre legal utilizando la humillación, la sobreexposición y el cuestionamiento.

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¿Cuál es el argumento principal de este ensayo y de que manera se demuestra?

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